
Me pasa un papel, su mano huesuda y llena de pecas esta helada…me pasa otro, lo guardo en la caja, en el mismo orden que el otro….hay un silencio que solo se rompe con el sonido que hace su pasitos del mueble a donde estoy poniendo los papeles que quiere guardar…se queda mirando algo…quieta…me acerco y por sobre su hombro veo una foto de él y ella y cinco niños…mira aquí está tu papá, que manera de parecerte a él…en su dedo esta mi cara, que no es la mía, en sepia debo ser un clon…se da vuelta ,me mira, me agarra la cara entre sus manos y dice…-tan bello que salió mi niño y esos ojitos tan grandes, como no me voy a perder en ellos…casi no la veo, una nubosidad hay entre su cara y mis ojos…se da cuenta…y vuelve a hablar…-serás un buen hombre…a mis 17 años, y mis pendejerias varias, lo dudo…-sí, siempre has sido el más inquieto, como me hacías rabiar con tus travesuras, pero en esos ojitos no hay maldad, no…mi garganta tiene una pelota, que no deja tragar ni saliva, mis palabras se van quedando atoradas una tras, de mi estomago garganta hay un montón de palabras que no salen, y comienza a doler el pecho…sonrío…-picardía si, en eso te pareces a tu tata…respira como si fuera a soltar un gran suspiro, pero nada sale de su boca…se da vuelta, hace que ordena unos cuadros con fotos antiguas…yo inamovible detrás…levanto mi brazo y la abrazo por detrás, mi mano queda en su hombro, inclino mi cabeza y la apoyo en su nuca…algo caliente cae en mi antebrazo y rueda…mi Lela llora silenciosamente…yo me desgarro por dentro…tan frágil y pequeña, le doy la vuelta, me inclino más, una ráfaga de su olorcito se mete por mí, respiro el lugar más seguro del mundo…mi Lela huele a vainilla y canela…la apretó fuerte contra mi pecho…quisiera cantarle alguna canción, y mecerla como ella lo hacía conmigo cuando no podía dormir…pero nada sale ni entra por mi garganta…ella comienza a salirse de mi pecho, me vuelve a tomar mi cara entre sus manos…y vuelve a decir…-serás un buen hombre, con ese corazón tan bonito que late ahí…intento sonreír, y decirle que ya soy un canalla, pero nada, mis palabras atoradas…me atrae la cara a su altura, me besa dejándome un rastro húmedo en la mejilla….luego se apresura a secarse las lagrimas de sus ojos y cara…yo no me seco la que dejo en mi cara….dejo que se evapore y que se marquen allí para siempre…. cuando grande, quiero ser un buen hombre…guardo el momento….lo atesoro para poder recordarlo cuando las cosas dejen de ir bien…uno…dos…tres
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada